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Prevención cáncer

Información sobre «Prevención cancer», realizada y revisada por: Dr. Daniel Martín Rodriguez. Unidad EII. Hospital Universitario Infanta Cristina. Madrid

Estoy diagnosticado de una enfermedad inflamatoria intestinal, ¿tengo mayor riesgo de cáncer?

La prevalencia global de cáncer está aumentando de forma general, en todas las personas. Los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), al tratarse de una enfermedad crónica inmunomediada, tienen un aumento del riesgo de desarrollo de cáncer, tanto intestinal como extraintestinal.

El riesgo está relacionado con factores propios de la enfermedad como el daño celular producido por la inflamación, factores de riesgo del paciente (tabaquismo, alcohol), y factores relacionados con los fármacos utilizados para el tratamiento.

En los pacientes con EII, existe un aumento del riesgo de desarrollar cáncer, especialmente de colon, cáncer de intestino delgado, síndromes linfoproliferativos, tumores cutáneos (tanto melanomas como otros tipos de cáncer de piel ) y cáncer de cuello de útero

¿Cúando debo iniciar el cribado de cáncer colorrectal?

El cáncer colorrectal (CCR) es el tercer cáncer más común en el mundo, y el cáncer más frecuente en los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal. Se ha observado un riesgo de desarrollo de cáncer de colon mayor en los pacientes con EII, especialmente en pacientes con Colitis ulcerosa y con enfermedad de Crohn con afectación del colon.

Existen situaciones especiales en las que el riesgo de desarrollo de cáncer de colon es aún mayor, como por ejemplo si se padece colangitis esclerosante primaria, si se tienen antecedentes familiares con cáncer colorrectal o historia personal de cáncer colorrectal.

Como norma general el cribado de CCR comenzará a los 8 años del diagnóstico de la enfermedad en los pacientes con colitis ulcerosa que se extienda más allá del  recto y en los pacientes con enfermedad de Crohn con afectación de más de un segmento del colon.

Aquellos pacientes con diagnóstico de colangitis esclerosante primaria comenzarán el cribado de CCR en el mismo momento del diagnóstico debido al alto riesgo asociado de desarrollo de cáncer de colon.

¿Con qué frecuencia debo realizarme las colonoscopias?

La colonoscopias de revisión se realizarán con una periodicidad variable de entre 1 y 5 años, en función de las características personales, extensión de la enfermedad, actividad inflamatoria, presencia de pseudopólipos, estenosis de colon, hallazgo de adenomas, displasia o alteraciones en las biopsias o historia familiar de CCR. Será el médico el encargado de decidir el intervalo adecuado para cada paciente

Los pacientes con colangitis esclerosante primaria se realizarán las colonoscopias anualmente.

¿Puedo realizar el test de sangre oculta en heces?

El test de sangre oculta en heces no es válido para el cribado de CCR en los pacientes con EII. La única prueba útil para el cribado de CCR es la colonoscopia, especialmente si se asocia la técnica de cromoendoscopia, que consiste en la aplicación de un colorante azulado que aumenta la capacidad de visualizar lesiones en el colon. En caso de no disponer de dicha técnica se tomarán múltiples muestras para detectar lesiones precancerosas.

Tampoco es útil para el cribado de CCR la realización de test de DNA en heces ni la colonoscopia virtual (colono-TAC).

¿Cuál es el riesgo de cancer de intestino delgado?

Aunque su incidencia es muy baja, también hay riesgo de desarrollo de cáncer de intestino delgado. Este tipo de cáncer es muy infrecuente (<2% de todos los cánceres del tracto gastrointestinal) pero su riesgo aumenta en los pacientes con enfermedad de Crohn. Los factores de riesgo asociados son la enfermedad de larga duración, las estenosis y las cirugías con segmentos intestinales excluidos.

Respecto al cribado de este tipo de cáncer, debido a su baja incidencia no existe actualmente ningún programa especial de cribado.

¿Tengo más riesgo de linfoma si tengo EII?

Los síndromes linfoproliferativos están aumentando en los últimos años, especialmente en los países occidentales. Existen dos grandes tipos, el linfoma de Hodgkin y el linfoma no-Hodgkin que es más frecuente.

Los pacientes con EII tienen un riesgo aumento de desarrollo de linfomas, tanto por la propia enfermedad como por el tratamiento, especialmente asociado al uso de fármacos inmunosupresores tiopurínicos (azatioprina, mercaptopurina). En todo caso el riesgo de desarrollar complicaciones es mayor en el caso de una enfermedad mal controlada que por los posibles efectos adversos de los fármacos.

Los pacientes en los que se suspende el tratamiento con tiopurinas tienen un riesgo de síndrome linfoproliferativo similar a los que nunca lo han tomado.

En el caso de los fármacos biológicos, especialmente los antiTNF, datos recientes sugieren que no tienen un papel especial en el aumento del riesgo de desarrollo de linfomas.

No existe ninguna estrategia de cribado de síndromes linfoproliferativos. Es importante que los pacientes con EII en tratamiento inmunosupresor acudan a las revisiones y se realicen los exámenes solicitados por su médico.

En caso de síntomas de alarma (fiebre, pérdida de peso, hepatoesplenomegalia) siempre se debe consultar al médico de referencia.

¿Aumenta la EII el riesgo de cáncer de piel?

Existen dos grandes tipo de cáncer de piel, el tipo melanoma y el tipo no melanoma. Este último es el más frecuente en la población general, e incluye el tipo espinocelular y el tipo basocelular.

El uso de fármacos inmunosupresores tipo tiopurinas presenta un aumento del riesgo de desarrollo de tumores no melanoma. Los pacientes con tratamiento combinado (antiTNF y tiopurinas) también presentan un riesgo aumentado, pero este riesgo es atribuible a las tiopurinas ya que no se ha demostrado un riesgo de tumor no melanoma por el uso de antiTNF aislados.

En el caso del cáncer tipo melanoma, existe un aumento del riesgo tanto por la propia enfermedad como por el uso de tratamiento biológico antiTNF.  No existe sin embargo mayor riesgo de melanomas por el uso de otros inmunosupresores.

El tipo de piel (fototipo), la exposición solar, la presencia de nevus, la edad avanzada y la historia personal o familiar de cáncer de piel son factores de riesgo también para el desarrollo de cáncer cutáneo.

¿Se puede prevenir el cancer de piel?

La fotoprotección es una medida sencilla y eficaz para disminuir el riesgo de cáncer de piel.

Se aconseja que los pacientes con tratamiento con tiopurinas (azatioprina, 6mercaptopurina) o anti-TNF tomen medidas de protección solar:

  • Evitar exposición la exposición al sol entre las 12:00 y las 16:00.
  • Usar prendas de vestir como camisetas, gorros y gafas para protegerse del sol.
  • Aplicar correctamente cremas con factor de protección solar muy alto, entre 30 y 50.
  • Evitar las cabinas de bronceado.

Así mismo es recomendable acostumbrarse a revisar toda tu piel periódicamente y si aprecias lesiones solicitar una revisión en tu dermatólogo. Si has padecido cáncer de piel, algún tipo de lesión cutánea  que lo favorezca o presentas algún otro factor de riesgo,  acude a las  revisiones  periódicas que establezca tu dermatólogo.

¿Debo vacunarme frente al VPH? ¿Debo hacer cribado de cancer de cervix?

El virus del papiloma humano o VPH, se transmite principalmente por via sexual y se ha demostrado que tiene una relación directa con el desarrollo de cáncer de cuello uterino de útero (cervix), si bien entran en juego también otros factores siendo el principal el tabaco. Además, las pacientes con ciertos tratamientos inmunosupresores especialmente azatioprina o mercaptopurina, se consideran de mayor riesgo de desarrollo de lesiones premalignas, conocidas comoneoplasia cervical intraepitelial, (CIN) o displasia.

Teniendo en cuenta estos datos, es importante:

  1. Citología: Se recomienda la realización de citología anual si estás con tratamiento inmunosupresor
  2. No fumar: El tabaco se ha relacionado con peor evolución de las lesiones premalignas o displásicas.
  3. Preservativo: Eficaz en evitar y/o disminuir el riesgo de infección y en ayudar a la curación de displasias previas ya tratadas.
  4. Vacunación VPH: Altamente recomendada en la prevención frente a la infección y prevención de cáncer por VPH.

Para más información sobre VPH y recomendaciones, puedes dirigirte al menú especifico “Mujer y Enfermedad Inflamatoria Intestinal”.