Menstruación

Información realizada y revisada por Dra. Marta Calvo Unidad EII. Hospital Puerta de Hierro. Madrid; Dra. Covadonga Castro. Ginecología. Complejo Hospitalario Santiago de Compostela.
Menstruación y brotes.

Dra. Covadonga Castro – Servicio de Ginecología del C.H.U. de Santiago de Compostela.

1. ¿Puede afectar la enfermedad inflamatoria intestinal a mis menstruaciones?

Las mujeres con EII experimentan más comúnmente anomalías del ciclo menstrual que las mujeres sin esta enfermedad, aunque estas alteraciones a menudo mejoran con el paso del tiempo.

Por otro lado, en mujeres sin EII, las fluctuaciones hormonales durante el ciclo menstrual pueden provocar síntomas gastrointestinales. Del mismo modo, las mujeres con EII también experimentan cambios cíclicos en sus síntomas gastrointestinales pudiendo aparecer diarrea, estreñimiento, dolor abdominal o náuseas sin que esto signifique que la enfermedad esté activa.

En el caso de que estos síntomas sean frecuentes y/o condicionen una limitación en la calidad de vida, se puede valorar el tratamiento con anticonceptivos hormonales.

2. ¿Existe relación entre la menstruación y los brotes de actividad de la enfermedad?

Como comentábamos, pueden aparecer síntomas gastrointestinales que puedan hacer tener la duda de si se tiene un brote o no. En este sentido, la sintomatología intestinal en el caso de brote o inflamación, suele ser más continua y no guarda una relación clara con la menstruación. Además, no se ha descrito que la menstruación sea un factor desencadenante de la actividad de la enfermedad.

Si los médicos y las pacientes no son conscientes de estos cambios esperados en el ciclo menstrual, las mujeres con EII pueden ser tratadas por error como si tuvieran un brote. Por lo tanto, es importante conocer estas singularidades para evitar un tratamiento inapropiado.

3. ¿Los tratamientos de la EII pueden alterar mis menstruaciones?

De los posibles tratamientos disponibles para el control de la enfermedad, los corticoides, incluidos los llamados de baja biodisponibilidad como la budesonida o el dipropionato de beclometasona, son los únicos que se asocian con trastorno del ciclo menstrual, pudiendo retrasar o incluso evitar la menstruación. No obstante, estos efectos son transitorios y reversibles al suspender el tratamiento.