Fertilidad

Información realizada y revisada por Dra. Alejandra Rivera Trobo y Dra. Raquel González Seoane. Servicio de Ginecología. Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol.

1. ¿Puede estar afectada mi fertilidad por la enfermedad? ¿Y la de mi pareja?

En los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal en brote o activa puede presentarse una disminución de la fertilidad, bien asociada al propio brote y a situaciones de desnutrición o a diferentes mecanismos, como extensión de inflamación a trompas y ovarios en la enfermedad de Crohn, dispareunia (coito doloroso) en caso de enfermedad perianal activa o tras ciertas cirugías (especialmente la colectomía total con reservorio ileo-anal) por formación secundaria de adherencias.

Por lo general, los pacientes con EII inactiva o en remisión son igual de fértiles que la población general, pero el número de embarazos suele ser menor que la media de la población sin esta enfermedad, debido en gran parte, al rechazo de la paciente a quedarse embarazada por no encontrarse bien, por miedo a tener un brote durante el embarazo o a que los hijos/as puedan heredar la enfermedad o por los posibles efectos secundarios de los tratamientos.

2. ¿Es aconsejable suspender el tratamiento si quiero quedarme embarazada?

La infección genital por el VPH es la infección de transmisión sexual más frecuente.

No existe evidencia de que ningún tratamiento indicado para la EII afecte la fertilidad en mujeres. En el caso de los hombres, el tratamiento con sulfasalazina puede afectar, de forma reversible, al número y movimiento de los espermatozoides.
Dado que el principal factor asociado de forma negativa sobre la fertilidad femenina es que la enfermedad esté inactiva, no se aconseja suspender el tratamiento si se pretende un embarazo a excepción del tratamiento con Metotrexato ya que se han descrito malformaciones fetales asociadas si las madres toman este tratamiento durante la concepción y el embarazo. Aunque no hay datos en humanos, el tratamiento con Tofacitinib se ha asociado a malformaciones fetales en estudios animales por lo que también se recomienda asesoramiento médico en el caso de que se deseé un embarazo.

3. ¿Existe algún tipo de cirugía abdominal que pueda afectar la fertilidad?

Los hombres con colitis ulcerosa que requieran una cirugía pélvica como la coloprotectomia (extirpación completa del colon incluido el recto) con reservorio ileo-anal (segmento de intestino delgado que realiza las funciones de recto y que se une al intestino delgado y al ano para asegurar la defecación) pueden experimentar impotencia o trastornos en la eyaculación. Las mujeres con colitis ulcerosa que tengan este tipo de cirugía, tienen más riesgo de infertilidad por obstrucción de las trompas de Falopio por adherencias.
Si una mujer con colitis ulcerosa precisa cirugía para el control de su enfermedad, uno de los factores a tener en cuenta a la hora de decidir el tipo de intervención es el deseo de quedarse embarazada. En ocasiones se realiza otro tipo de cirugía, como la colectomía subtotal con mantenimiento de recto y posterior realización de un reservorio ileo-anal, o incluso una colostomía temporal si fuera necesario para evitar este problema. No obstante, si la paciente tiene un reservorio ileo-anal y problemas de fertilidad, las tasas de éxito de los programas de fertilización in vitro son similares a mujeres sin EII ni cirugía.

cirugia mujer

4. Estoy pensando en quedarme embarazada, ¿qué debo de tener en cuenta?

Realizando los controles y tratamiento adecuados, la mayoría de las mujeres con EII pueden tener una evolución normal de su embarazo y parto, con un recién nacido sano.
Es recomendable planificar el embarazo y hacerlo coincidir con un periodo de remisión de la enfermedad (sin brote); la mayor parte de los embarazos complicados se relacionan con el propio proceso inflamatorio siendo las complicaciones más frecuentes en estos casos el parto prematuro o el tener un recién nacido de bajo peso.
Es importante, realizar una consulta antes de quedarse embarazada en la que se valorarán los posibles factores de riesgo de manera individualizada y se aconsejará sobre los suplementos o complementos vitamínicos necesarios (ácido fólico, sal yodada, etc.) así como la posible influencia de los tratamientos de la EII o, en su caso, de las cirugías.

5. ¿Puedo recibir tratamiento para reproducción asistida?

Las personas con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), al igual que el resto de la población, pueden someterse a tratamientos de fertilidad.
A menudo, estos tratamientos incluyen medicación que estimula la producción hormonal y la ovulación, que pueden estar en ocasiones combinados con procedimientos quirúrgicos.

No se ha descrito contraindicación para la reproducción asistida en pacientes con EII, no obstante, en comparación con las mujeres sin EII, las mujeres con CU y EC tienen una probabilidad menor de concebir para cada ciclo de tratamiento de reproducción asistida, fundamentalmente en pacientes con EC con cirugía previa. La causa subyacente de la reducción de la eficacia de este tratamiento puede deberse a la técnica de reproducción asistida en sí, a la inflamación subclínica, a la autoinmunidad u otros factores que aún no se han dilucidado. Lo que sí se sabe es que la probabilidad de embarazo es mayor si la enfermedad está inactiva, es decir, no hay brote.

Los diferentes fármacos empleados para el control de la actividad de la EII no tienen efectos sobre la congelación de óvulos o la eficacia de la reproducción asistida. Del mismo modo, las hormonas utilizadas como parte de la técnica no tienen ningún efecto adverso sobre la actividad de la EII

Una vez conseguido el embarazo, la probabilidad de que el embarazo llegue a término es la misma, siempre que la enfermedad esté inactiva.