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Pruebas radiológicas

Información realizada y revisada por: Dr. J. Carlos Gallego Ojea. Servicio de Radiodiagnóstico. Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol.

¿Cuáles son las pruebas radiológicas más utilizadas en el diagnóstico de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII)?

Durante los últimos años, se han realizado grandes avances en el diagnostico radiológico de las enfermedades inflamatorias intestinales (Colitis ulcerosa y Enfermedad de Crohn). En la actualidad, técnicas como la tomografía axial computarizada (TAC) y la resonancia magnética (RM) ofrecen una gran utilidad en el diagnostico de la EII; ya que permiten la obtención de imágenes más claras y nítidas de la cavidad abdominal y posibilitan el estudio simultaneo del intestino delgado, colon y de posibles alteraciones ocasionadas en los órganos circundantes. Sin embargo, otras técnicas clásicas (de las que hablaremos más adelante) como la radiografía y ecografía abdominal, el enema opaco o el tránsito intestinal baritado, siguen siendo de utilidad en determinadas circunstancias de la EII.

RADIOLOGIA

 

    ¿Dónde y quienes realizan las pruebas radiológicas?

    las pruebas radiológicas, en general, son realizadas en el Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital correspondiente. Este Servicio, se encuentra integrado por distintos tipos de profesionales: Radiólogos, Técnicos de Radiología y Enfermeros/as.

    Los Radiólogos son médicos especialistas en el estudio del cuerpo humano mediante diferentes métodos de imagen. Por lo general, son los propios Radiólogos los que realizan directamente la exploración, como ocurre con la ecografía; mientras que en otras pruebas, la exploración es realizada por los Técnicos de Radiología o las/os Enfermeras/os. En ambos casos, son los Radiólogos los responsables de los estudios y los que elaboran el informe de las pruebas para el médico solicitante, en donde se detallan los resultados y la evaluación del estado de la enfermedad. El Radiólogo, como especialista en este campo, es el médico que mejor conoce cuál es la técnica adecuada para el estudio de la enfermedad; por lo que puede realizar al paciente alguna otra prueba adicional o cambiarle la prueba solicitada por otra que proporcione más información o tenga menos riesgos. En raras ocasiones puede detectarse alguna anomalía en otro órgano diferente al explorado, lo cual también será comunicado a su médico.

    Los Radiólogos, pueden realizar también algunos procedimientos terapéuticos, como punciones de abscesos, obtención de biopsias por punción percutánea (a través de la piel), etc. Siempre empleando como soporte técnico, los equipos de imagen radiológica. En estos casos, se le proporcionará al paciente un documento de Consentimiento Informado, que deberá leer atentamente y firmar en caso de conformidad.

    Los Técnicos de Radiología son colaboradores del Radiólogo y actúan bajo su supervisión. En España se obtiene esta titulación a través de Escuelas de Formación Profesional. En el Servicio de Radiodiagnóstico, son los Técnicos de Radiología los responsables de explicar las condiciones necesarias para la realización de la prueba, de hacer las radiografías y de manejar los distintos equipos (TAC, Resonancia, etc.).

    Los Enfermeras/os tienen como función fundamental el cuidado y atención del paciente y la administración de los medios de contraste intravenosos.

    Radiografía simple de abdomen

    La radiografía consiste en la obtención de una imagen fotográfica o digital, mediante el empleo de una fuente de energía en forma de radiación ionizante de baja intensidad como los rayos X, colocando al paciente entre esa fuente energética y placa fotográfica.

    Imagen 1. Sala de rayos X

    La radiografía permite identificar materiales de distintas densidades, como el calcio, el aire, o la grasa corporal, etc., lo cual queda reflejado gráficamente en estructuras con distintas tonalidades dentro de una escala de grises; la relación entre la densidad de las estructuras observadas y la tonalidad es inversa, de manera que las partes más densas aparecerán más claras (huesos) y las menos densas más oscuras (tejidos blandos, aire, gases, etc.).

    radiografia

     

    Imagen 2. Radiografía simple de abdomen

    La radiografía simple de abdomen es la exploración más sencilla, rápida y económica. A pesar de no ser una técnica muy sofisticada, aporta información importante sobre diferentes aspectos de la EII, proporciona información sobre la distribución del gas en el intestino, su grado de dilatación, etc., y permite detectar posibles  complicaciones (obstrucción intestinal, perforaciones o megacolon tóxico). Además de los aspectos relacionados con la EII, esta técnica permite evaluar otras causas de dolor abdominal como las originadas por cálculos, tanto biliares como en el aparato urinario.

    Preparación, duración y molestias asociadas a la realización de la prueba

    No requiere ningún tipo de preparación previa por parte del paciente y suele realizarse en posición decúbito supino o en alguna otra posición si el especialista así lo indica. Dura sólo unos minutos. Para su realización será necesario desnudarse y desprenderse de cualquier objeto que se puede tener, especialmente joyas y objetos metálicos. El paciente no sentirá ninguna molestia. La exposición a radiación ionizante por parte del paciente como consecuencia de esta prueba diagnóstica, es leve y no supone un riesgo importante para su salud.

    Posiciones radiológicas más frecuentes
    Imagen 3. Posiciones radiológicas más frecuentes

     

    Tránsito intestinal

    El tránsito intestinal consiste en la obtención de imágenes radiológicas del tracto digestivo mediante el empleo de radiación ionizante (rayos X) y de la administración por vía oral de un contraste opaco (papilla).

    Con la realización de esta prueba se obtiene información sobre el estado en el que se encuentra el intestino delgado en toda su extensión, pudiendo abarcar también al esófago y estómago. De este modo puede evaluarse si existe alguna alteración a nivel de estas estructuras, valorar su extensión, su gravedad y las posibles alteraciones o complicaciones presentes en las zonas adyacentes, como la presencia de fístulas.

    La exposición moderada a radiación por parte del paciente y la incapacidad de la prueba en la detección de lesiones leves o alteraciones recientes consecuencia de la EII, hace que su empleo se reduzca a casos concretos o a situaciones de diagnostico inicial de la enfermedad, no empleándose como prueba de seguimiento de la misma. En la actualidad está siendo sustituida por la Resonancia Magnética (RM) o por la Tomografía Axial Computarizada (TAC).

    Preparación, duración y molestias asociadas a la realización de la prueba

    El paciente deberá acudir en ayunas el día que tenga lugar la exploración. Para su realización, deberá desnudarse y desprenderse de todos los objetos metálicos y joyas. Posteriormente, se procede a la colocación del paciente en la camilla y se le proporciona la papilla radioopaca para que la ingiera. Esta papilla de sabor y aroma afrutado es altamente densa y visible bajo exposición a rayos X, es decir, no permite el paso de la luz y en la imagen radiológica aparece en una tonalidad clara dentro de la escala de grises.

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    Imagen 4. Telemando para realizar tránsitos intestinales

    Durante la ingestión de la papilla y durante los minutos siguientes, el especialista procede a observar y a realizar una serie de imágenes radiológicas cada cierto tiempo, para registrar cómo progresa la papilla a través del tracto digestivo.

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    Imagen 5. Imagen radiológica de tránsito intestinal de paciente con enfermedad de Crohn ileal

    Por lo general, la prueba, que no supone ninguna molestia, suele durar entre unos 45 minutos y 1 hora, aunque en ocasiones puede durar más tiempo. A consecuencia de la ingestión de la papilla radioopaca, las deposiciones posteriores a la realización del tránsito suelen ser de color blanco.

    Enema opaco

    El enema opaco es una prueba similar a la del tránsito intestinal. A diferencia de la prueba anterior, el objetivo del enema opaco es obtener información sobre el estado general del intestino grueso (colon y recto) del paciente, por lo que para su realización, es necesario administrar la papilla radioopaca a través del recto con ayuda de una sonda.

    Esta prueba está dejando de ser empleada a favor de la colonoscopia o colono-TAC, ya que su uso está contraindicado en casos en los que la EII está activa.

    Preparación, duración y molestias asociadas a la realización de la prueba

    La realización de esta prueba requiere una preparación previa, que consiste en una dieta específica durante los dos o tres días previos a la realización de la prueba y la ingestión únicamente de líquidos la noche anterior a la misma. Además, el paciente deberá ingerir una solución evacuante o laxantes entre 10 y 15 horas antes de la realización de la prueba, tal y como se indica en el prospecto de la misma. El mismo día de la prueba se acudirá en ayunas.

    Al igual que las pruebas anteriores, es necesario desnudarse y desprenderse de objetos metálicos y joyas. Para la realización de la misma, el paciente deberá tumbarse en la camilla boca arriba para tomar en primer lugar una radiografía simple de abdomen; posteriormente, se le indica al paciente que cambien de postura y se acueste de lado, para que cuidadosamente el especialista proceda a colocar la sonda lubricada dentro del recto e introduzca lentamente el enema. Una vez introducido todo el enema y llenado el colon, se realizan varias radiografías en diferentes posiciones, con el objetivo de estudiar las distintas partes del colon.

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    Imagen 6. Imagen radiológica de enema opaco de paciente con enfermedad de Crohn

     

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    Imagen 7. Telemando para realizar enemas opacos

    La duración total de la prueba es de aproximadamente 30 minutos. Durante la administración del enema pueden aparecer sensación de necesidad de defecar, molestias intestinales leves o moderadas y dolor cólico que desaparecen tras la realización de la prueba.

    Ecografía abdominal

    La ecografía abdominal es una prueba reciente en el estudio de la EII, basada en el empleo de ondas de ultrasonidos para la visualización de distintas estructuras del abdomen. Permite el estudio del intestino delgado y del colon, además de otros órganos del abdomen (páncreas, vesícula biliar, vejiga urinaria, hígado, bazo, riñones, etc.). La valoración del intestino mediante la ecografía abdominal puede verse dificultada por la presencia de gas en el interior del mismo, ya que el gas dificulta la transmisión de las ondas ultrasónicas; por lo tanto, en algunas ocasiones puede ser posible mejorar la identificación de estas estructuras administrando un medio de contraste intravenosos especifico para ecografía (microburbujas) o rellenando estas estructuras con algún líquido (por ejemplo, agua).

    La ecografía consiste en la obtención de una imagen (ecográfica) de la zona anatómica que se quiera estudiar (en este caso abdomen). La imagen se obtiene gracias a la emisión por parte del ecógrafo de ondas de ultrasonido, las cuales al rebotar en los órganos o tejidos abdominales, forman una imagen que es captada directamente por el monitor conectado al ecógrafo.

    Imagen 8. Imagen de ecografía abdominal que muestra engrosamiento de leon en paciente con enfermedad de Crohn
    Preparación, duración y molestias asociadas a la realización de la prueba

    Se trata de una prueba sencilla, no invasiva, que no supone ninguna molestia para el paciente, donde no se emplea radiación ionizante y que solamente requiere por parte del paciente, ayuno de sólidos y líquidos varias horas antes de la realización de la misma.

    Se le indicará al paciente que se tumbe en la camilla, y se le aplicará un gel conductor sobre la zona a estudiar, sobre el que se irá desplazando el ecógrafo. Durante la prueba, el especialista le indicará al paciente las posiciones que debe adoptar para el mejor estudio de la zona anatómica correspondiente.

    La duración total de la prueba dependerá de la zona a estudiar y de los hallazgos encontrados durante la misma, pudiendo variar entre 10 y 15 minutos. En los casos en los que se ha necesitado inyectar el contraste de microburbujas, el tiempo se prolongará otros 10 minutos. Aunque es algo excepcional, cabe la posibilidad teórica de sufrir procesos alérgicos si se administra contraste intravenoso (microburbujas).Terminado el proceso, se limpiará el gel conductor con una toallita húmeda.

    Ecografía endoanal

    La ecografía endoanal es una técnica que permite hacer un estudio ecográfico del canal anal y el recto a través de una sonda rígida. La ecografía endoanal se utiliza en los pacientes con EC para estudiar y evaluar el trayecto de las fístulas perianales.

    La exploración se realiza con el paciente recostado en la camilla sobre su lado izquierdo. Puede ser necesario en ocasiones inyectar agua oxigenada a través del orificio fistuloso lo que permite un realce ecográfico muy manifiesto de todo el trayecto. Permite hacer una aproximación muy práctica de esta complicación y decidir de esta manera si estamos ante una fístula simple o compleja y, por tanto, dirigir el tratamiento, así como evaluar la respuesta al mismo.

    Preparación, duración y molestias asociadas a la realización de la prueba

    La ecografía endoanal, que dura en torno a 1 hora, no requiere ningún tipo de preparación previa por parte del paciente, salvo acudir en ayunas.

    Dependiendo de la afectación rectal, el paciente puede notar alguna molestia. En dicho caso, la prueba puede realizarse bajo sedación o con aplicación de anestesia local.

     

    Tomografía axial computarizada(TAC)

    La Tomografía Axial Computarizada o TAC es una técnica basada en la utilización de radiación ionizante (rayos X) para la obtención de imágenes de cortes o secciones anatómicas del cuerpo. En lugar de obtener una única imagen radiológica como lo hace la radiografía convencional, la TAC, obtiene múltiples imágenes gracias al desplazamiento alrededor del cuerpo del paciente, de la fuente de radiación y de sus detectores. Estas imágenes son posteriormente procesadas por un sistema informático que las integra en una imagen final que puede observarse en los planos que se desee.

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    Imagen 9. Imagen obtenida en un estudio de TAC abdominal de paciente con enfermedad de Crohn

     

    La TAC permite evaluar el estado de prácticamente cualquier órgano del abdomen, permitiendo el estudio simultáneo del intestino delgado, colon y de la relación de ambos con los demás órganos circundantes. En los pacientes con Colitis Ulcerosa, la utilidad de la TAC puede ser limitada, debido a que no es lo suficientemente potente para la detección de las alteraciones en la capa mucosa de la pared del colon, solamente detectables en aquellos casos en los que una mayor actividad inflamatoria o una enfermedad más evolucionada, ha causado el engrosamiento de la pared intestinal con posible presencia de edema, fibrosis o depósito de grasa. En el caso de paciente con Enfermedad de Crohn, la TAC resulta de mayor utilidad, permitiendo el estudio del intestino delgado y del colon simultáneamente y aportando información sobre la extensión de la enfermedad, de las complicaciones asociadas a la misma, de sus manifestaciones extraintestinales y de posibles complicaciones relacionadas con su tratamiento.

    Preparación, duración y molestias asociadas a la realización de la prueba

    Para el estudio del intestino, es necesaria una preparación previa por parte del paciente, consistente en evitar tomar líquidos y sólidos el día de la exploración, y en la ingestión de algún líquido (contraste yodado diluido, agua o agua con componentes osmóticos) y/o administración de medio de contraste intravenoso (basado en yodo) que ayuden a su mejor visualización. En caso de que el paciente fuera alérgico al yodo o padeciera  algún trastorno o insuficiencia renal, deberá indicarlo al especialista antes de la realización de la prueba.

    Para realizar una colono-TAC, la preparación previa es parecida a la del enema opaco. Además, en el momento de la realización será necesario insuflar aire a través del recto. Las imágenes adquiridas de este modo son posteriormente procesadas informáticamente y la visión que se obtiene es parecida a la de la colonoscopia.

    La duración de la TAC oscila entre los 10-15 minutos.

    La realización de la prueba requiere que el paciente se desnude y se desprenda de cualquier objeto metálico y joyas. A continuación, el paciente se tumbará en la camilla y se irá desplazando lentamente hacia el interior del escáner, el cual presenta forma de tubo. Una vez en el interior, deberá permanecer completamente inmóvil hasta la finalización de la prueba.

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    Imagen 10. Sala de realización de TAC donde se muestra el escáner y la camilla para el paciente

     

    La exposición a radiación ionizante por parte del paciente es más elevada que en las técnicas anteriores, pero los equipos modernos cuentan con sistemas de modulación de dosis, que controlan en todo momento la intensidad y cantidad de radiación a la que está expuesta el paciente, permitiendo la reducción de la misma todo lo posible.

    A pesar de ser una prueba bien tolerada por el paciente, puede resultarle molesto el hecho de permanecer inmóvil durante la realización del estudio o tener sensación de calor corporal, mal sabor en la boca o nauseas como consecuencia de la administración del contraste. En caso de notar alguna molestia intensa, dificultad respiratoria o picores o irritaciones en la piel, deberá indicarse de forma inmediata.

    Podrían existir reacciones alérgicas leves al yodo en las horas posteriores a la realización de la prueba.

    Resonancia magnética (RM)

    La Resonancia Magnética (RM) es una técnica donde las imágenes radiológicas se obtienen gracias a los cambios que se producen en los tejidos como consecuencia de la acción sobre ellos de campos magnéticos. La base de la RM consiste en la producción de un campo electromagnético mediante el empleo de un imán de gran tamaño y potencia. Cuando los campos magnéticos  cesan y dejan de actuar sobre los tejidos, se produce por parte de éstos un desprendimiento de energía en forma de ondas de radiofrecuencia, las cuales son recogidas por el escáner y enviadas a un ordenador que las procesa para dar lugar a una imagen radiológica.

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    Imagen 11. Imagen de Entero-resonancia en paciente con enfermedad de Crohn Ileal obtenida con Resonancia Magnética

     

    Al igual que la TAC, permite la visualización de todos los órganos de la cavidad abdominal, pero de manera mucho más nítida y sin necesidad de emplear radiación ionizante.

    Las máquinas responsables de la realización de las resonancias funcionan como potentes imanes, por lo que estas pruebas no pueden ser realizadas llevando objetos ferromagnéticos (materiales compuestos por hierro o aleaciones/combinaciones de hierro con otros metales). Los campos magnéticos emitidos durante la prueba pueden interferir en el funcionamiento de aparatos electrónicos como los marcapasos, los desfibriladores, etc. por lo que está contraindicada su realización en pacientes que tengan alguno de estos dispositivos. El paciente deberá informar a su médico si tiene piezas metálicas en su cuerpo (se pueden tener piezas metálicas en el cuerpo si se tiene alguna prótesis, si tiene lesiones de bala o metralla o si es soldador), si tiene dispositivos electrónicos en el cuerpo (marcapasos cardíaco) o si está embarazada. En todo caso, antes de realizar la exploración de RM se le preguntará al paciente por estos aspectos y se comprobará si cualquier objeto metálico es o no compatible con la realización de la prueba.

    Preparación, duración y molestias asociadas a la realización de la prueba

    La resonancia magnética solamente requiere el ayuno durante las 8 horas antes de su realización. Para la correcta observación del intestino, es necesario que éste se encuentre relleno de líquido, por lo que se deberá ingerir alrededor de 1 litro y medio de agua con componentes osmóticos (manitol o polientilenglicol, para favorecer la retención de líquidos por parte del intestino). En ocasiones puede ser necesario administrar un medio de contraste intravenoso y medicamentos que reduzcan los movimientos normales del intestino para que pueda visualizarse mejor. En el caso de que la resonancia se realice para el estudio y valoración de las fístulas perianales, solamente es necesario administrar el medio de contraste.

    Para la realización de la RM será necesario desnudarse y cubrirse con una bata proporcionada por los técnicos de radiología y desprenderse de todos los objetos personales (especialmente los metálicos y las joyas). Durante la exploración, el paciente se tumbará sobre la camilla y se irá desplazando poco a poco dentro del aparato, cuya forma es similar a un túnel; en algunos centros hospitalarios, se dispone de equipos abiertos para pacientes que padecen claustrofobia u obesidad. El paciente deberá permanecer inmóvil durante la realización del estudio.

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    Imagen 12. Aparato de Resonancia Magnética

    La duración total de resonancia oscila entre 30 y 40 minutos.
    La prueba no causa dolor, pero puede resultar molesta debido al ruido que emite la máquina de resonancia, por lo que el técnico de radiología proporcionará al paciente tapones para los oídos.
    En los estudios de intestino, debido a la cantidad de líquido y componentes osmóticos ingeridos, el paciente puede padecer un cuadro diarreico leve en las horas siguientes a la realización de la prueba.