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Publicado en categoria Ginecología

Enfermedad de Crohn y embarazo

A 1 persona le ha resultado útil esta pregunta.
  • M
    Maire hace 6 meses
    Saludos, estoy embarazada de 27 semanas y estoy en tratamiento con infliximab cada 4 semanas y azatioprina 3 pastillas al dia, quisiera saber si es conveniente retirar el tratamiento antes de entrar al tercer trimestre o si debo continuar con mi tratamiento y en caso que continue que riesgo corre mi bebe. Gracias

    Saludos, estoy embarazada de 27 semanas y estoy en tratamiento con infliximab cada 4 semanas y azatioprina 3 pastillas al dia, quisiera saber si es conveniente retirar el tratamiento antes de entrar al tercer trimestre o si debo continuar con mi tratamiento y en caso que continue que riesgo corre mi bebe. Gracias

  • Rebeca hace 5 meses
    Hola Maire, 
    
    Tener una enfermedad activa se asocia con malos resultados obstétricos, como parto prematuro y bajo peso al nacer. De tal modo que tener controlada la actividad de la enfermedad es de vital importancia durante el embarazo. Un brote de enfermedad durante el embarazo puede ser más perjudicial para el resultado del recién nacido que cualquier riesgo potencial la mayoría de los tratamientos que se utilizan en la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), salvo en el caso de metotrexato y tofacitinib. En particular, la mayor parte de la evidencia del uso de biológicos en el embarazo existe para los anti-TNF (como el infliximab que recibes), y se ha demostrado que son seguros para la madre y el bebé. Tampoco se han descrito problemas de seguridad con las tiopurinas (como la azatioprina). 
    
    La terapia combinada que utiliza biológicos y tiopurinas podría aumentar el riesgo de infección en el lactante, pero esta relación no se ha demostrado de manera constante. Suspender el tratamiento con tiopurinas temporalmente es una decisión individualizada basada en la indicación del tratamiento y la gravedad de la enfermedad. En el caso concreto que nos planteas, en el que tienes Infliximab intensificado asociado a azatioprina posiblemente lo más adecuado sea mantener ambos puesto que ha habido que optimizar el tratamiento para el control de la actividad que, como comentamos, es el principal condicionante de complicaciones. 
    
    En el último trimestre del embarazo, los tratamientos de la EII, incluido el tratamiento biológico, deben continuarse sin interrupción para evitar el parto prematuro y recidivas de la actividad en el puerperio. Sin embargo, para minimizar el paso al feto a través de la placenta al final del embarazo, la dosis se puede ajustar (pero no interrumpir) y así lograr concentraciones mínimas o más bajas de fármaco en la sangre en la fecha estimada de parto. 
    
    Respecto a las vacunas del recién nacido, las pautas actuales recomiendan evitar cualquier vacuna viva durante al menos 6 a 12 meses (la vacuna contra el rotavirus administrada por vía oral es la única vacuna viva que se administra antes de los 6 meses) a menos que los niveles en sangre de anti-TNF en el lactante sean indetectable. Por otro lado, las vacunas no vivas deben administrarse de acuerdo con los programas de inmunización locales. Además, la exposición intrauterina a fármacos anti-TNF y tiopurinas no parece estar asociada con un mayor riesgo a corto o largo plazo de infecciones graves en los niños.
    
    Para más información puedes consultar nuestro [Menú Mujer y EII](https://educainflamatoria.com/category/mujer-eii/), concretamente la sección de “[Fertilidad, embarazo y lactancia](https://educainflamatoria.com/mujer-y-enfermedad-inflamatoria-intestinal/fertilidad-embarazo-y-lactancia/)” y el vídeo “[Marta está embarazada](https://www.youtube.com/watch?v=e38RXFq98CA&t=73s)”. 
    
    Esperamos haberte ayudado, 
    
    Equipo de G-Educainflamatoria

    Hola Maire,

    Tener una enfermedad activa se asocia con malos resultados obstétricos, como parto prematuro y bajo peso al nacer. De tal modo que tener controlada la actividad de la enfermedad es de vital importancia durante el embarazo. Un brote de enfermedad durante el embarazo puede ser más perjudicial para el resultado del recién nacido que cualquier riesgo potencial la mayoría de los tratamientos que se utilizan en la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), salvo en el caso de metotrexato y tofacitinib. En particular, la mayor parte de la evidencia del uso de biológicos en el embarazo existe para los anti-TNF (como el infliximab que recibes), y se ha demostrado que son seguros para la madre y el bebé. Tampoco se han descrito problemas de seguridad con las tiopurinas (como la azatioprina).

    La terapia combinada que utiliza biológicos y tiopurinas podría aumentar el riesgo de infección en el lactante, pero esta relación no se ha demostrado de manera constante. Suspender el tratamiento con tiopurinas temporalmente es una decisión individualizada basada en la indicación del tratamiento y la gravedad de la enfermedad. En el caso concreto que nos planteas, en el que tienes Infliximab intensificado asociado a azatioprina posiblemente lo más adecuado sea mantener ambos puesto que ha habido que optimizar el tratamiento para el control de la actividad que, como comentamos, es el principal condicionante de complicaciones.

    En el último trimestre del embarazo, los tratamientos de la EII, incluido el tratamiento biológico, deben continuarse sin interrupción para evitar el parto prematuro y recidivas de la actividad en el puerperio. Sin embargo, para minimizar el paso al feto a través de la placenta al final del embarazo, la dosis se puede ajustar (pero no interrumpir) y así lograr concentraciones mínimas o más bajas de fármaco en la sangre en la fecha estimada de parto.

    Respecto a las vacunas del recién nacido, las pautas actuales recomiendan evitar cualquier vacuna viva durante al menos 6 a 12 meses (la vacuna contra el rotavirus administrada por vía oral es la única vacuna viva que se administra antes de los 6 meses) a menos que los niveles en sangre de anti-TNF en el lactante sean indetectable. Por otro lado, las vacunas no vivas deben administrarse de acuerdo con los programas de inmunización locales. Además, la exposición intrauterina a fármacos anti-TNF y tiopurinas no parece estar asociada con un mayor riesgo a corto o largo plazo de infecciones graves en los niños.

    Para más información puedes consultar nuestro Menú Mujer y EII, concretamente la sección de “Fertilidad, embarazo y lactancia” y el vídeo “Marta está embarazada”.

    Esperamos haberte ayudado,

    Equipo de G-Educainflamatoria